Rediseño de logotipos: tan inevitable como rentable

El logotipo de una empresa es una de las puntas de lanza del diseño gráfico. Un buen logotipo que sea reconocible y memorable, que nada más verlo lo asocies a la marca (y a sus virtudes), es más potente comercialmente que cualquier campaña puntual que puedas hacer. De hecho, cualquier campaña funcionará mejor cuando la acompañe un gran logotipo y un diseño gráfico potente y acertado.

Da igual el enfoque comercial que tenga tu marca o tu negocio, que resulta imprescindible tener un logo que te identifique y que ante un cliente pueda ser mostrado con orgullo. Con negocios tan dispares tanto en actividad como en alcance como pueden ser un agua mineral embotellada o unos telones para teatros, si no cuentan con un logotipo que los respalde detrás, difícilmente serán identificados por sus clientes.

Es necesario trabajar mucho el logo, pensarlo bien, diseñarlo y con el tiempo revisarlo, para adaptarse a los nuevos tiempo o las nuevas necesidades que marcan el mercado en el que se mueve el producto.

Pero ese logotipo, todo el diseño visual de tu empresa, necesita evolucionar con el tiempo.

Si cambia el destinatario ha de cambiar el mensaje

El diseño gráfico de una empresa es la forma visual de transmitir tus mensajes a un público determinado. ¿Qué ocurre cuando cambia el público? Pues que esa transmisión también debe cambiar para adaptarse.

Y el público cambia por el simple paso del tiempo y las generaciones. Una marca dirigida al público joven, por ejemplo, no se enfrenta siempre al mismo tipo de público joven. No es igual el público joven de los años 50, que el de los años 80, o el del 2015. Cambian los estilos y los gustos, y además cambian los valores de ese mismo perfil de público.

El ejemplo paradigmático de esto es el rediseño de logotipo corporativo de McDonald’s para Europa:

logotipo mcdonalds

Fíjate como el logotipo en sí no cambia, sino su color de fondo. Del tradicional rojo y amarillo (carne/patatas fritas) se pasa al verde y amarillo (ensaladas-ecología/patatas fritas).

En la sociedad europea, cada vez más concienciada (incluso obsesionada) por los productos sanos y dietéticos, la agricultura orgánica, etc, una cadena como McDonald’s puede fácilmente avanzar hacia la marginación. El cambio del logo muestra un nuevo McDonald’s, igual de sabroso que siempre, pero ahora más “sano”, más conectado con las inquietudes del público actual.

¿Ha cambiado su producto? Posiblemente no. Pero el mensaje que transmite la marca es suficiente para seguir atrayendo a millones de consumidores a sus establecimientos. Aunque nunca jamás se hayan cogido una ensalada del McDonald’s.

Mira cómo ha evolucionado el logotipo de Pepsi:

logos de pepsi

O el de la marca Wolkswagen, que en sus comienzos incluso sugiere una esvástica nazi:

logotipos woklswagen

Si te adaptas, conectas

Estos ejemplos de grandes marcas sirven para entender la necesidad del rediseño de logotipo, pero son aplicables a cualquier empresa seria que pretenda durar en el largo plazo.

Hay mensajes que servían, y luego dejan de servir. Hay conceptos que es mejor que el público olvide, y necesitas que asocie a tu marca conceptos nuevos que respondan a tus objetivos. Esa es la función del rediseño de logotipo.

Y ya sabes lo que dicen: “adaptarse o morir”.


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