Consigue de forma fácil un crédito rápido para tapar tus deudas

Para esas ocasiones en las que necesitamos de la forma que sea obtener un crédito rápido sin necesidad de que nos avasallen a preguntas, puedes recurrir a algunos de los servicios que te vamos a indicar a continuación, como pueden ser por ejemplo los de Ahorro10 o los préstamos con ASNEF.

En el caso de ASNEF, se trata de un listado de morosos en el cual, si estás incluido, será muy difícil que se te conceda un crédito en una institución convencional. Por ello es interesante considerar la posibilidad de este tipo de servicios, ya que no se paran a hacer preguntas incómodas o a poner requisitos imposibles de cumplir. Solo tienes que indicar en estos casos la cantidad de dinero que quieres solicitar, así como el período de tiempo en el que quieres devolverla. De ese modo podrás saber el tipo de interés que se te aplica.

Por supuesto en el caso de este tipo de créditos los tipos de interés son bastante elevados en comparación con los que se aplican en otras instituciones crediticias, pero a cambio se cuenta con la ventaja de tener disponible el dinero en un período bastante corto, algo perfecto para cubrir aquellos huecos que sí o sí tenemos que solventar si no queremos tener problemas serios.

Hay mucha gente que lógicamente alberga dudas sobre el funcionamiento de este tipo de entidades. Lo mejor en esos casos siempre es informarse de antemano para que cualquier decisión que podamos tomar esté sobre todo basada en los hechos objetivos, más que en decisiones apresuradas por unos plazos de pago que tenemos que cumplir como sea.

Internet ha facilitado la proliferación de este tipo de entidades de crédito, que en los últimos años han llegado a ser bastante abundantes. Y no estamos hablando solo de las que son más conocidas y tienen suficiente músculo financiero como para poder anunciarse en medios de comunicación masivos, sino también a otras muchas pequeñas entidades menos conocidas, que también realizan una labor similar, y muchas veces ofreciendo también condiciones muy ventajosas, tanto o más que las de los nombres más conocidos.

No obstante, ante cualquier duda lo mejor es informarse de antemano a las propias entidades y leer bien todas las condiciones del contrato que estamos firmando, para que luego no nos podamos llevar ninguna sorpresa desagradable, al encontrar por sorpresa con condiciones que no nos esperábamos ni en broma.

En general, esta norma nos la tenemos que saber aplicar con cualquier entidad financiera que nos vaya a conceder un crédito, ya sea un banco convencional o una de estas nuevas entidades. Aunque el riesgo que asimismo en el segundo caso es mayor, por lo que con más razón tenemos que ir precavidos.


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