Fibrocemento, un material polémico en la construcción

El fibrocemento es uno de los materiales de construcción más comunes en el sector, que está compuesto por fibras de refuerzos y cemento, para lograr una increíble resistencia física. Por lo general, se utilizaba para elaborar objetos como tubos para agua a presión, depósitos de agua en viviendas, planchas para techos (lisas u onduladas), canaleras, chimeneas, entre otros.

Fibrocemento

Originalmente, era fabricado con partículas de asbesto, que se conoce también como amianto. Entre los años 1906 y 2001, se importaron a España unas dos millones de toneladas de fibrocemento, sin embargo, las consecuencias negativas no tardaron en llegar: miles de personas han fallecido de cáncer pleural, causado por la exposición continua a estas partículas.

De acuerdo con algunos estudios, las muertes por amianto continuarán hasta 2040. Este agente cancerígeno sigue presente en tejados, tuberías y edificios, pero su existencia no implica una situación de riesgo para aquellas personas que convivan en estos espacios. Ahora bien, lo que sí puede ser peligroso es la manipulación o la alteración de su superficie, porque es lo que va a permitir que haya una liberación de sus fibras.

Por supuesto, hay un factor que influirá de forma directa a la hora de hacer una medición de los riesgos: la friabilidad.  Este se trata de la capacidad que tiene determinado elemento de liberar o no las fibras de asbesto que posea, lo cual genera dos grupos importantes: materiales friables, que se disgregan en polvo con la acción de la mano; y no friable, que necesita de la acción mecánica para desmoronarse.

Revestimientos de calderas; interiores de hornos; cartones y productos de papel que sirven como aislantes eléctricos y térmicos; tejidos para mantas, guantes, colchones, etc. son ejemplos de materiales friables. Mientras que las telas asfálticas, losetas termoplásticas para pavimentos y placas para cubiertas están elaborados con material no friable.

Buscar un ambiente de trabajo seguro y saludable para los empleados es una responsabilidad que no se debe evadir. Por eso, no dude en solicitar asesoramiento a los especialistas para que realicen la retirada del fibrocemento o cualquier otro material con amianto.


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