Cómo mantener la concentración en el trabajo y mejorar nuestra productividad 

Los móviles, whatsapp, internet, un compañero que nos interrumpe, el teléfono, llaman a la puerta… Si algo tenemos claro es que no estamos en la era de la concentración.  

Cada vez nos cuesta más mantener el foco de manera constante en una misma tarea. Y no es de extrañar. Pero, por contra, vivimos en una sociedad hiper competitiva donde cada segundo cuenta y cada vez tenemos menos tiempo para nosotros mismos.  

En este contexto, las empresas se enfrentan a un importante reto, el de la conciliación familiar sin dejar de ser competitivas. Pero ¿cómo podemos gestionar el tiempo de los equipos para lograr un objetivo sin afectar al otro? 

 El teletrabajo es una tendencia mundial y suena maravilloso pero ¿cómo controlar la presencia y el absentismo en estas situaciones? ¿Nos ayuda un software de control de presencia a estar tranquilos? 

 

 

 Tamtam

Tips para mantener la atención y la concentración 

 

Listado de proyectos y tareas. La improvisación es enemiga de la productividad. Y las listas infinitas un poco también. Organiza tu jornada laboral de forma realista, en base a tus horas disponibles. De nada sirve sobrecargar una agenda si no lo vas a poder ejecutar. En internet existen distintas apps que nos ayudan a organizar equipos, proyectos y tareas que son realmente útiles e intuitivas, que rebajarán tu estrés y mejorarán tu gestión del tiempo laboral. Saber lo que tienes que hacer y cuánto tiempo dispones para ello te ayudará a estar concentrado. 

 

Sé puntual. Ser organizado y eficiente comienza por una base. Si llegas tarde a tu puesto, comienzas a retrasar tus tareas, no te queda hueco para los “imprevistos”, afectas a tus compañeros, es negativo para tu conciliación familiar…. Levántate antes y verás cómo cambia la perspectiva del día. Pide a la empresa que instale un sistema de control de puntualidad si eso te ayuda a lograrlo. 

 

Desconecta (de la tecnología). El correo electrónico se ha convertido en uno de nuestros peores enemigos. Pero también el móvil, las redes sociales, las apps… las notificaciones en general. Pocas cosas hay que sean realmente urgentes y normalmente no nos llegan vía Facebook… Guarda el móvil en un sitio lejos de tu alcance, no abras internet, trabaja sin conexión… y verás cómo estarás mucho más centrado en la tarea con la que estás. 

 

Di no al multitasking. Es casi obsesiva la afición por querer abarcar tanto, que acabamos disminuyendo la calidad de lo que hacemos. Es preferible dejar a un lado la multitarea y centrar nuestra atención únicamente en una cosa. Pon todo tu empeño en cumplir con lo que se espera de ti en cada fase del trabajo. Divide cada proyecto en mini tareas para simplificarlo. Está comprobado que nuestra mente afronta mejor los pequeños objetivos alcanzables que las grandes metas… tan lejanas siempre. 

Haz descansos. Hay muchas teorías al respecto, pero sí está claro que hay que parar frecuentemente y de forma programada. Nada de ahora al baño, ahora a fumar, ahora a la impresora, luego me quedo con un compañero charlando… Define los momentos de desconexión. ¿Parar cada hora, cada hora y media? Bebe agua, refréscate, muévete un poco, sal de la oficina y vuelve aireado. Retomarás lo que estabas haciendo con más energía y decisión. 

 

 

 


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